
En esta ocasión se trata de un rediseño de logotipo. El isotipo presentado se puede interpretar como símbolo de crecimiento. Unas iniciales que apuntan a lo más alto haciendo referencia a la trayectoria de su carrera.
La barra o trazo que divide las dos letras representa una de las características más destacables del artista, su manejo de líneas finas con agujas del nº 1. Esta línea sale directa desde el centro, como si se tratara de la propia aguja saliendo desde la punta del tubo dispuesta a tatuar.
El logotipo está creado a partir de una tipografía clásica romana con serifas de mucho peso y algunos trazos acabados en curva pero sin salir demasiado del ojo medio. Se produce así un contraste entre clásico y moderno lo cual encaja perfectamente con los diseños del tatuador que mezcla formas básicas geométricas y esculturas/estatuas realistas mediante composiciones contemporáneas muy detallistas.


